Cómo llegar y cómo moverse por la ciudad

Bangkok desde el Monte Perdido

El aeropuerto de Suvarnabhumi, dedicado casi en exclusiva a vuelos internacionales, tiene algunas conexiones con vuelos nacionales, aunque casi la mayoría de éstos parte del aeropuerto de Don Mueang. Desde allí, puedes coger un taxi hasta la ciudad, no especialmente caros (entre 15 y 20 euros) pero tendrás que enfrentarte al intenso tráfico, con lo cual el trayecto puede durar entre 1 y 2 horas.

Por ello, la mejor opción por tiempo y economía, en el caso del aeropuerto de Suvarnabhumi, es coger directamente en la terminal de llegadas el tren Airport Rail Link (alrededor de 1 euro al cambio), que te conecta con distintas estaciones de BTS Skytrain y del metro. A partir de ahí, ya puedes moverte por la ciudad en transporte público por un módico precio (menos de 1 euro, dependiendo del número de estaciones).

Por cierto, antes de salir del aeropuerto, puedes hacer dos gestiones: cambiar dinero (el cambio es un poco más desfavorable que en las casas de cambio que hay por toda la ciudad) y comprar una tarjeta de datos para asegurar la conexión a internet de tu móvil y hacer unas cuantas llamadas (desde 10 euros para 15 días).

Río Chao Phraya en Bankok

Para trayectos cortos por Bangkok puedes ir en tuk tuk (atención al regateo) o si el recorrido es mayor, coger un taxi: muy importante, aprenderse la palabra “taximeter” antes de subir al vehículo, y esperar a que el conductor de una respuesta afirmativa de que lo lleva, si no queréis tener problemas a la hora de pagar.

Por último, no olvidarse de un medio de transporte público que evita los atascos por la ciudad y permite contemplar unas buenas vistas panorámicas: los barcos por el río Chao Phraya. Hay distintos embarcaderos compartidos con los cruceros turísticos, así que hay que asegurarse bien qué billete se elige, porque la diferencia de precio es considerable.

Costumbres, visitas y gastronomía

En el post os menciono los principales atractivos turísticos de la ciudad en nuestra opinión. Los templos abren sobre las 08.30h. de la mañana y cierran en torno a las 17.00h.-18.00h. (horario de septiembre de 2019). La entrada al Wat Arun cuesta 50 baths (en torno a 1 euro), muy similar al resto de los templos. Lo más caro puede ser el Gran Palacio (200 baths, unos 5 euros).

A tener en cuenta: vestimenta adecuada para entrar (hay que descalzarse y cubrirse hombros, cuello y rodillas, tanto hombres como mujeres). En el Gran Palacio no sirve cubrirse con un pañuelo, hay que llevar como mínimo pantalón largo y camiseta de manga corta.

Existe un gran respeto y reverencia por la familia real tailandesa. Hay fotografías de sus miembros en los principales lugares de interés turístico, como el templo de Wat Arun en la imagen. Una ofensa a la familia real puede conllevar penas de cárcel.

En cuanto a la gastronomía local, sólo puedo hablaros de la comida callejera. Ni por tiempo (estuvimos 3 días) ni por opción (nos gustó tanto lo que probábamos en la calle que ni nos planteamos entrar a ningún restaurante) conocimos ningún establecimiento de restauración. Igual es otra excusa para volver.

Lo que sí probamos en la capital fueron las 3 cervezas tailandesas más conocidas: Chang, Leo y Shinga. Nos gustaron las 3, pero finalmente nos decantamos más por la Chang. El precio en los bares alrededor de 70-80 baths (unos 2 euros por una botella de 650 cl.). En cuanto a la comida, enamorados es poco decir de su famoso pad thai (pasta de arroz frita con salsa de tamarindo y cacahuetes, acompañado de verduras, marisco, pollo o cerdo), que a veces cambiábamos por un arroz frito con verduras o carne. Un plato en un puesto callejero de una de estas dos especialidades (suficiente cantidad para que sea una comida completa) está alrededor de los 60-80 baths (entre 1 y 2 euros, aproximadamente).

Tres pasos que no dimos

Entrar a un centro comercial. Bangkok es conocida por su amplia oferta de compras, pero realmente a nosotros nos alimentaba más dar una vuelta por cualquier calle de la ciudad que meternos en un centro comercial. Tampoco queríamos comprar nada en especial que no fuera artesanía o souvenirs que encontramos en cualquier mercadillo callejero, sobre todo unos días después en Chiang Mai.

Visitar un mercado flotante. Sí que nos hubiera gustado ver alguno, pero los principales y más turísticos están a las afueras de la ciudad, algunos a casi 100 kms., con lo cual era necesario dedicarles un día entero y no teníamos tiempo. Otra excusa para volver.

Calle Khao San Road y calle Soi Cowboy. Allí sí que dimos algunos pasos, pero, en mi opinión, tampoco pasaba nada por no haberlos dado. Pero, desde luego, si se quiere opinar, hay que visitarlos.

La primera es conocida como “la calle de los mochileros”, con hostales de habitación y baño compartido, con unas condiciones higiénicas “justitas”. El precio, muy económico, pero el resto del alojamiento tampoco es especialmente caro en Bangkok, así que a partir de 15-20 euros por noche ya puedes encontrar hoteles de 3-4 estrellas. Toda la calle está flanqueada por puestos de souvenirs y comida callejera, bares y tenderetes con insectos comestibles (1 euro por hacerles una foto y otro euro por comértelos). No sé a qué saben.

La segunda calle es conocida por sus espectáculos de “ping-pong show”, los paseos de sus “ladies boys” al anochecer y la posibilidad de tener compañía femenina de dudosa mayoría de edad. Sin entrar en juicios de valor, a mitad de la calle (que no es muy larga) yo ya quería salir de allí.

Éstas dos calles no son una buena excusa para volver a Bangkok. El resto sí.

Post completo de Bangkok en : https://www.3xelmundo.com/bangkok-tradicion-e-inmensidad/